Saltar al contenido

El Primer Día de Clase: Qué Llevar y Qué Va a Pasar

La primera clase pone nerviosos a los dos, y casi todo lo que la complica se evita con quince minutos de margen y una mochila bien hecha. Esto es lo que hay que llevar, lo que conviene no comprar todavía y lo que va a pasar dentro de la sala.

Resumen rápido

Zona Comarca del Garraf
Disciplinas Boxeo · Karate · MMA · BJJ y más
Niveles Desde iniciación absoluta
Orientación ✓ Gratuita vía formulario
Contactar →
Ilustración de la guía: el primer día de clase: qué llevar y qué va a pasar

Publicado el · Guía independiente, sin publicidad de centros

Lo que hay que llevar cabe en una mochila pequeña

Ropa deportiva cómoda, sin cremalleras ni botones: camiseta y pantalón de chándal o mallas. Una botella de agua con su nombre. Chanclas para ir del vestuario a la sala: en tatami se entra descalzo, y ese trayecto no se hace con los pies desnudos. Y poco más.

Dos detalles que casi nadie anticipa y que un instructor agradece: uñas de manos y pies cortas, y el pelo largo recogido. En las disciplinas de agarre una uña larga hace un arañazo en el primer minuto, y una coleta suelta acaba tirando de la cabeza de su dueña. Los pendientes, relojes y pulseras se quedan en casa o en la mochila.

Si el club ya os ha dicho que hace falta kimono, es que lo hace falta. Si no ha dicho nada, no lo compréis todavía.

Lo que no hay que comprar todavía

Nada. Ese es el consejo entero. La primera clase, y normalmente las tres o cuatro primeras, se hacen con ropa de deporte, y prácticamente todos los centros lo plantean así porque saben que un porcentaje de los niños no vuelve.

El uniforme se compra cuando esté claro que la cosa va en serio, y conviene esperar a que el club diga la talla: los judogis y los karategis encogen con los lavados y los niños dan estirones, así que la talla que parece lógica en la tienda suele no serlo. Las protecciones llegan más tarde todavía, cuando aparezca el trabajo de contacto.

Y una señal que conviene leer: un centro que os empuje a comprar un lote de material antes de la primera clase os está enseñando cómo trabaja. Es uno de los puntos de la checklist para elegir centro de artes marciales.

Llegad quince minutos antes

No diez. Quince. El niño necesita cambiarse sin prisa, ver la sala vacía antes de que se llene y decidir por su cuenta que aquello no da miedo. Entrar corriendo con la clase ya empezada y treinta críos mirando es la peor manera posible de empezar, y es evitable.

Ese margen os sirve también a vosotros para hablar treinta segundos con quien va a dar la clase, que es la conversación más útil de todo el día.

Qué conviene decirle al instructor antes de empezar

  • Si es la primera vez que hace cualquier deporte en grupo. No es lo mismo un niño que viene de dos años de fútbol que uno que no ha estado nunca en un vestuario.
  • Si le cuesta el contacto físico o si es muy reservado con desconocidos. Un buen técnico lo tiene en cuenta al emparejarlo.
  • Alergias, asma, una lesión reciente o cualquier condición de salud. Esto se dice siempre y sin filtrar, y si hay una pauta médica de por medio, la marca el pediatra y se le traslada al club tal cual.
  • Cómo se llama y cómo prefiere que le llamen. Suena a tontería y no lo es: que le llamen por su nombre el primer día cambia la clase entera.

Los primeros veinte minutos, por dentro

La estructura varía poco entre disciplinas y saberla de antemano tranquiliza a todo el mundo. Suele empezar con un saludo colectivo, que en karate o judo se hace de rodillas o de pie según el club, y que a los nuevos les explican en el momento. Nadie espera que un niño de seis años se sepa el protocolo.

Después viene el calentamiento, que en infantil es casi siempre en forma de juego: carreras, relevos, desplazamientos raros por el tatami. Es la parte donde el nuevo se relaja, porque correr sabe todo el mundo. Luego llega el bloque técnico, y ahí es donde el niño va a hacer cosas que no le salen delante de gente que lleva dos años. Es normal y es incómodo, y dura poco.

Lo habitual es que el instructor le ponga con un alumno veterano o con otro principiante, y que baje la exigencia de lo que le pide. Al final suele haber un juego, un estiramiento y el saludo de despedida.

El niño que se agarra a tu pierna y no quiere entrar

Pasa, y más de lo que las familias creen. La respuesta que mejor funciona es poco intuitiva: no negociar en la puerta. Cuanto más rato se pasa convenciendo, más grande se hace el asunto. Lo que suele desatascarlo es que el instructor se acerque él y se lo lleve, porque un desconocido con autoridad amable rompe el bucle mejor que un padre.

Si aun así no entra, se puede quedar mirando la clase entera desde el borde. Es una opción legítima y muchos clubs la ofrecen. Un niño que ve una clase completa desde fuera casi siempre entra a la siguiente.

Lo que no recomendamos es irse del edificio el primer día, ni prometerle nada a cambio de que entre. La recompensa por entrar convierte la clase en un peaje.

Dónde os ponéis vosotros

Donde diga el club, y en silencio. Hay centros con zona de padres y otros que prefieren que no haya público las primeras semanas porque los niños se giran cada treinta segundos a buscar aprobación. Las dos políticas tienen sentido.

Si podéis quedaros, aprovechad para mirar cuatro cosas que dicen más del club que su web: si el instructor corrige a los niños por su nombre o solo dirige desde delante, cómo trata al que peor lo hace, si los del grupo son de la edad del vuestro de verdad y cómo salen al acabar. Cansados y hablando entre ellos es buena señal.

Lo que no hay que hacer, y se ve en todas las salas: corregir a tu hijo desde la banda. Le pone en la posición imposible de atender a dos adultos a la vez.

El viaje de vuelta

La pregunta que no funciona es "¿te ha gustado?". Un niño de seis años cansado responde lo que cree que quieres oír. Funcionan mejor las concretas: qué juego habéis hecho, cómo se llama el profesor, con quién te ha tocado, qué es lo más raro que has hecho hoy.

Y una advertencia sobre las expectativas del primer día: la mayoría de niños sale diciendo que ha estado bien y no quiere volver a hablar del tema. El indicador que importa no es el entusiasmo del primer día, es si el jueves siguiente se pone las zapatillas sin discutir. Si a las tres o cuatro semanas sigue sin querer ir, ahí sí hay algo que mirar, y casi siempre es el grupo o el horario, no la disciplina.

Empezar en el Garraf

Si todavía estáis eligiendo disciplina, la guía de qué arte marcial elegir para un niño compara las opciones infantiles habituales y la de karate o judo para niños entra al detalle de las dos más frecuentes. Si estáis en plena vuelta al cole, la pieza de cómo elegir extraescolar en septiembre ordena los plazos y las preguntas de la primera llamada.

Para saber qué clubs hay cerca y qué anuncia cada uno, con la fuente pública y la fecha en que lo comprobamos, tenéis el directorio de centros del Garraf y la guía de artes marciales para niños en el Garraf, con el contexto de Sitges y Vilanova i la Geltrú, que es donde se concentra la oferta infantil de la comarca.

¿Primera clase la semana que viene y os quedan dudas? Escribidnos con la edad, la disciplina y el municipio, y os contestamos sin coste.

Más guías del blog

Preguntas frecuentes sobre artes marciales en el Garraf

¿Necesito experiencia previa para empezar?
No. Todas las disciplinas tienen niveles de iniciación pensados para empezar desde cero. Lo importante es elegir un grupo adecuado a tu nivel.
¿Cómo elijo un buen centro?
Fíjate en la titulación del instructor, en que los grupos estén separados por nivel (y por edad en el caso de los niños) y en que puedas ver o probar una clase antes de comprometerte con una cuota.
¿Cuánto cuesta entrenar artes marciales?
Cada centro fija sus tarifas y cambian con el tiempo, por eso no publicamos precios. Pregunta siempre por matrícula, permanencia y clase de prueba antes de apuntarte.
¿Podéis ayudarme a encontrar clase?
Sí. Escríbenos por el formulario contándonos qué disciplina te interesa, en qué municipio y para quién, y te orientamos sin coste.
Orientación gratuita

¿Quieres empezar a entrenar?

Cuéntanos qué buscas (disciplina, municipio, edad, objetivo) y te orientamos sin coste sobre cómo empezar con artes marciales en el Garraf. Sin compromiso y sin spam.